A mal tiempo buena cara.

Es noche cerrada. Afuera el viento ulula, las ramas crujen, los perros aúllan y los gatos maúllan. El BaixFort se despierta empapado en un sudor frío y un escalofrío recorre su espinazo. ¿Habrá sido todo solamente una pesadilla? Para comprobarlo, se dispone a consultar el móvil. La pantalla ilumina la oscuridad y momentáneamente le ciega. Al tiempo, se da cuenta de que no ve no por el destello, sinó porque no lleva las gafas. Solventado el problema, desbloquea el dispositivo, abre el navegador y consulta el periódico para comprobar que la pesadilla es real... mientras suena la maléfica risa en off del Chincheta puede leer que se ha decretado el estado de alarma. ¡Se prohíben los deportes en la naturaleza y cierran los bares! La peor pesadilla de un BaixFort es real... ¿Y qué hace un BaixFort en cuarentena? Pues, evidentemente, comer y beber. Hay quien además fabrica mesas, quien ha tenido que cancelar s...